jueves, 11 de febrero de 2010

24x7 El patógeno



Es posible que no lo haya dicho aquí claramente, pero la práctica totalidad de mi legión de lectores conoce muy bien el evidente paralelismo entre mi trabajo y el de Jack Bauer, protagonista de la serie 24. La resolución de marrones muy peligrosos a escala casi planetaria, el increíble arrojo con el que desempeño mis actividades, y la familiaridad con la que pillo el móvil y hablo directamente con el Presidente, por ejemplo, me llevan a pensar que el personaje de Jack está inspirado directamente en mi persona. Aunque Jack es más bajo, más feo, y bastante menos musculado que yo, las similitudes son tan evidentes que nadie puede decir ni insinuar lo contrario, so pena de provocar mi ira y caer en el más espantoso de los ridículos.

Todo esto viene a cuento porque recientemente he conseguido completar el visionado de la séptima temporada de la serie. Ha sido una experiencia fantástica. Aunque en anteriores temporadas hemos tenido oportunidad de ver lo bien que se desenvuelve Jack ante una serie encadenada de emergencias máximas, en esta temporada los guionistas han dado un paso más allá y nos muestran un Jack más humano. Todos hemos podido comprobar fascinados como incluso se permite beber un vaso de agua. Este nuevo paso en aras de un mayor realismo merece mi personal aplauso. Lo digo por experiencia propia, cuando estás 24 horas de aquí para allá todo el rato, desbaratando complejas conspiraciones que afectan a la seguridad nacional y a la estabilidad de todo un país o continente, es muy aconsejable hacer una pequeña pausa y tomar un refrescante vaso de agua, nuestro organismo lo agradecerá.

Argumento

Jack está declarando en una comisión del senado, acusado de emplear la tortura para conseguir información que salve vidas americanas. Una tía del fbi interrumpe la sesión porque tiene una orden para llevarse a Jack y que les ayude con un problemilla que tienen con un gobierno africano-terrorista que pretende atentar con armas biológicas en territorio USA. Jack les ayuda, pero resulta que hay implicada gente del gobierno a sueldo del poderoso lobby de los fabricantes de armas. Jack resuelve satisfactoriamente el marrón africano pero resulta contagiado por un peligroso patógeno, se bebe un vaso de agua y sigue investigando, descubriendo que la conspiración consiste en producir un estado de pánico en la población, con el objetivo de que el gobierno asigne una generosa partida presupuestaria a los malvados fabricantes de armas y que ellos se ocupen en adelante de la delicada labor de proteger al país de las actividades terroristas. Al final, resuelve satisfactoriamente la totalidad del marrón y nos quedamos tranquilos porque van a aplicarle un tratamiento experimental con células madre procedentes del único donante compatible: su simpática hija.

Conclusión

Nadie puede dudar que esta serie es fiel reflejo de la realidad, bueno, es posible que no os hayáis enterado pero con mi palabra debería bastaros. En temporadas anteriores pudimos observar con qué naturalidad se nos presentaba a un Presidente negro, ahora tenemos a Obama. En esta temporada ya no hay Presidente, hay Presidenta. Vaticino sin temor a equivocarme que el siguiente presidente será mujer, muy probablemente Hilaria Clinton. Esta visionaria serie está concebida para familiarizar al público con escenarios que todavía no han sucedido, pero lo que merece mi más entusiasta aplauso debido a su simpático tratamiento, es en el tema de la tortura. Todos hemos visto en anteriores temporadas como, ante la aplicación de dolor y pupita, es posible conseguir información de alguien reacio a darla. Veamos algunos ejemplos.

Ejemplo 1: se sabe que unos terroristas están preparando un atentado tipo masacre y con gran esfuerzo cogen a uno de ellos, hasta el mismísimo Gandhi estaría de acuerdo en que si lo dice Jack, lo mejor es darle de hostias hasta en el cielo de la boca, el cántico está prácticamente asegurado y lo dudoso de su legalidad se diluye ante el hecho de que se consiguen resultados.

Ejemplo 2: Jack duda de la integridad moral del Presidente, ¿qué hacer ante tal eventualidad?: se pilla un boli o utensilio puntiagudo similar, se le coge bien fuerte del cuello, y le gritas a corta distancia "dime lo que quiero saber" mientras le amenazas con sacarle un ojo y le juras por dios que lo harás si no contesta. A priori, podríamos caer en el error de considerar que a lo mejor siendo Presidente se debería tener cierta consideración con su cargo, pues no, fuentes autorizadas me confirman que tal acto de persuasión es totalmente constitucional.

Ejemplo 3: Al percatarse que la información disponible sobre la conspiración en curso tiene importantes lagunas, Jack toma la única decisión posible: entra en la Casa Blanca, saca la pistola y le mete una hostia a uno del servicio secreto, se encierra en una habitación con el secretario del presidente del comité que le estaba interrogando por unos supuestos casos anteriores de tortura, y se dedica a aplicarle descargas eléctricas cada vez más potentes a fin de estimular su memoria, aquí es donde se nota el toque profesional, ya que ante sus insistentes negativas, Jack contesta con un genial e irrebatible: "llevo mucho tiempo en esto y sé perfectamente cuando alguien está mintiendo, dime lo que quiero saber".

Queda pues demostrado por el conocido sistema de los tres ejemplos, que la tortura no solo es justificable ante ciertos casos, sino que es absolutamente necesaria la mayoría de las veces. Es verdad que hay un insignificante margen de error: puede que pases por ahí en el momento menos oportuno, o que seas el portador de un sospechoso mullet pero sin que hayas hecho nada malo. En ese caso te jodes y no hay más que hablar, te jodes y punto.

Para terminar ya con mis certeras conclusiones y que podáis empezar a digerirlas y reflexionar sobre ellas, me gustaría comentar otro aspecto de esta temporada que me ha fascinado sobremanera: el patógeno. Es que la palabra me gusta mucho, tiene mucha sonoridad y no puedo acabar el post sin repetir varias veces más la palabra "patógeno". Vuelvo a recordar que los malvados fabricantes de armas usaron sus contactos africanos para experimentar con armas biológicas, y que Jack queda expuesto accidentalmente al patógeno. Preciosa la descripción que hacen del arma biológica, grandiosa la manera tan viril con la que Jack asume estar infectado con un patógeno mortal en un 100% de los casos.

--Sra. Presidenta, los terroristas disponen de un arma biológica...
--¿qué tipo de arma biológica?
--un patógeno, Sra. Presidenta
--¿qué tipo de patógeno?
--es un prión, una proteína modificada con una variante agresiva de Creutzfeld-Jacob
--...¿y eso es malo?
--afirmativo, Sra. Presidenta
--jo, vaya día...
--...Sra. Presidenta, había una fisura en el contenedor y he quedado expuesto
--¿expuesto?, ¿a qué?
--al patógeno
--¿que me estás contando, Jack?
--me temo que me he contaminado con el patógeno
--...bueno...no sé, igual deberías coger la baja, Jack
--no veo motivo para ello, por un simple patógeno
--¿pero el patógeno tiene cura?
--negativo, Sra. Presidenta, es un patógeno mortal y de acción rápida
--...Jack, cógete la baja hombre
--Sra. Presidenta, no podría sabiendo que hay un patógeno por ahí y que...
--Jack, olvídate del patógeno
--no, ahora no, tal vez cuando esté a punto de morir entre dolorosos espasmos
--...
--espasmos debidos al patógeno, me refiero
--maldito patógeno, ¿hay algo que pueda hacer por ti, Jack?
--no...aunque me gustaría hacerla partícipe de una reflexión
--acerca del patógeno, supongo...
--es una honrosa manera de morir la mía, por un patógeno, ¿verdad?
--sí Jack, es muy noble morir a causa de un patógeno
--por favor, dígalo una vez más, Sra. Presidenta
--patógeno, patógeno, patógeno, patógeno
--gracias, Sra. Presidenta

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10 comentarios:

Blogger Folken ha dicho...

Patroclo

12 de febrero de 2010, 0:49  
Blogger engelson ha dicho...

Hefestión

12 de febrero de 2010, 11:56  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Pentesilea?


Polimnia.

15 de febrero de 2010, 16:16  
Blogger engelson ha dicho...

Pentesilea es muy correcto, faltaría más

Helesponto, Heródoto, y para no parecer obsesionado con las "h": apotropaico

17 de febrero de 2010, 10:40  
Blogger Folken ha dicho...

Deturpador de Pericles, o periclitador de clítoris.

18 de febrero de 2010, 19:03  
Blogger engelson ha dicho...

me gusta vuestro gusto por el koiné, ¿de qué sois más, de suahili o de batua?

22 de febrero de 2010, 19:04  
Blogger Folken ha dicho...

Soy de las paráfrasas caldeas del Tárgum, más bien

26 de febrero de 2010, 2:05  
Blogger engelson ha dicho...

Folken, yo creo que me lees la mente por haber sacado a relucir lo del Tárgum, llevo unos días dándole vueltas a los comentarios midráshicos y no lo veo nada claro

(qué buen invento la wikipedia)

28 de febrero de 2010, 11:11  
Blogger Joan ha dicho...

Intento again: iba a comentar sobre la 7ª de 24 e incluso coincidir, pero veo que me he equivocado de reunión. Ustedes disculpen.

Digo again porque me ha salido un error rarísimo al querer publicar el comentario. Será que no he dicho ninguna palabra tipo Bartolomé o alpargata.

23 de septiembre de 2010, 18:02  
Blogger engelson ha dicho...

joder qué pena lo del error, los comentarios a este post ya ves que tienen nivel, seguro que el tuyo era de calidad pero por lo que sea no ha pasado algún maligno filtro de gúgel

2º intento también, aunque he dado atrás y lo he recuperado, menos mal, ha sido error 503, servicio unavailable

23 de septiembre de 2010, 21:44  

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