lunes, 17 de septiembre de 2012

Pasión olímpica

Los dioses disfrutan observándonos y las hilanderas tejen incansablemente nuestro destino a la sombra del árbol de la vida, finas hebras que se entemezclan a su capricho, hilos que no son más que subprocesos y tiempo de procesador, demonios que corren en la potente computadora en la cual se ejecuta nuestra humana existencia mientras, insisto, los dioses nos observan y se divierten.

***


--oh Zeus, hijo de Cronos, suplico tu clemencia una vez más
--Atenea, mi paciencia ha llegado a un límite, a punto estoy de destruirte...
--es que no pude evitarlo padre, tuve que intervenir
--¡intervenir!, ¿llamas intervenir a usar una palabra de origen griego?
--bueno, yo...
--¡confiesa!, ¡confiesa que usaste la metamorfosis!
--es cierto padre, usé la metamorfosis, pretendí desacreditarla usando la forma humana de Mila Ximénez
--¡desacreditarla!, jajaja, jamás lo conseguirás, no mientras yo sea su protector

La escena se desarrola en el Olimpo, los dioses están reunidos porque el tema es muy grave. Atenea, pese a la tajante prohibición de Zeus de intervenir en asuntos humanos, no ha podido evitarlo y ha intentado atacar a Rosa de Benito e interceder a favor de su favorito, el ínclito Amador Mohedano. Para ello, ocupó el cuerpo de Mila Ximénez y usando su arma favorita, la elocuencia, habló a través de ella acusando a Rosa de Benito de cosas horribles. La movida que hay ahora mismo en el Olimpo es guapa, los dioses están atemorizados y flipando a la vez, Zeus está muy enfadado, una diosa se ha atrevido a hacer algo que sólo él puede hacer, intervenir en el desarrollo de acontecimientos humanos y tomar partido activamente, algo que les está estrictamente prohibido por convenio, ya que eso condicionaría el desarrollo y resultado final de esta interesantísima movida, digna de la máxima atención de los dioses olímpicos.

--es que no le ama padre, ella ya no le ama y no soporto ver a Amador en este estado, ahí en Chipiona, desaliñado y abatido, ahogando sus penas en los vapores del alcohol y...
--¡no te jode!, que trabaje como hace todo el mundo
--¡sí que trabaja!, tiene sus funciones perfectamente definidas en el museo erigido a la memoria de su hermana Rocío Jurado
--jajaja, ¿trabaja en un museo?, duro trabajo la verdad, a cavar zanjas le mandaba yo, por hacer sufrir de esta manera a Rosa de Benito
--trabaja muy duramente, y eso que apenas tiene fuerzas para seguir viviendo
--¿trabajar?, pero si el museo todavía no ha abierto
--pero tiene un sueldo, ¿acaso tener un sueldo no es trabajar?
--seguramente sí que trabaja pero intentando beneficiarse a alguna fea, cuando tiene en su casa, bueno tenía, a la mujer más bella y excepcional de cuantas han existido, a Rosa de Benito
--sí, una mujer que en Supervivientes se dedicó a hacerle sufrir, que no contesta a sus llamadas, que no deja que él lleve sus cuentas cuando claramente es el más indicado, que ve como treinta años de amor se tiran por la borda por su ambición desmedida y sus ansias de ser la nueva “Princesa del Pueblo”
--¡es que lo es!, el público la ama y apenas puede soportar estar sin datos sobre ella
--¿y Amador?, ¿en qué lugar queda Amador Mohedano?
--Atenea, a todos nos da igual lo que le pase a Amador
--¡mentira!, ¡eso es una infamia!, !Rosa Dinerito, eso es lo que es!.
--¡¡¡ BASTA !!!

La tensión es máxima, Zeus ha gritado cuando ha visto dañado el honor de su favorita, y su ira ha provocado alteraciones cuánticas que recorren el Olimpo en medio de cegadores destellos. Atenea nunca se ha distinguido por sus cualidades diplomáticas, y ahora se da cuenta que ha ido demasiado lejos en su incondicional cariño hacia Amador Mohedano y que su vida pende de un hilo, tal vez de sus siguientes palabras dependa el que ahí mismo acabe su existencia o sea enviada al Abismo Oscuro para vivir una eternidad entre negrura y bestias sin nombre. Zeus por su parte está enfadado, sobre todo con Atenea, pero también consigo mismo, su postura es clara: Rosa de Benito es su preferida y no hay más qué hablar, pero por increíble que resulte, hay dioses que piensan lo contrario y que no ven en ella a alguien a quien admirar a desde una distancia olímpica, y que no se dan cuenta que el centro del universo es justo el lugar en que sus egregios glúteos reposan. Una sola información sobre sus actividades, incluso un rumor, hace que una vida inmortal tenga al fin sentido. En la soledad de su trono de dios máximo, Zeus se pregunta si este desmesurado interés por una simple mortal humana será algún hechizo lanzado por alguno de sus enemigos, pero no, el resto de dioses también están encandilados por los encantadores detalles de esta humana trama y tienen sus favoritos.

--Atenea te perdono de manera muy magnánima, pero no vuelvas a decir eso. Escuchadme dioses, soy Zeus hijo de Cronos y Mi Voluntad es la que es, de ahora en adelante hay una nueva norma en relación a la observación de los acontecimientos que rodean la apasionante vida de Rosa de Benito y Amador Mohedano, sólo yo en mi calidad de máxima divinidad estoy autorizado a intervenir, e intervendré personalmente porque aparte de que veo que no me voy a poder controlar, en el fondo, y aunque alguien pueda pensar lo contrario, también me interesa el bienestar de Amador Mohedano, estamos siendo testigos de los unos hechos muy interesantes, dejemos que transcurran de manera natural, esta es Mi Voluntad.

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3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Apasionante y emotivo relato... como me gustan las charlas paterno-filiales y finalmente la cordura se respira en la atmósfera.

Dione -su cornuda esposa- no se posiciona en dicho discurso, pues conoce de buena tinta que Zeus odia a Amador porque es igual de putero que él.

21 de septiembre de 2012, 11:46  
Blogger engelson ha dicho...

no sé, yo creo que Zeus no odia a Amador, pasa de él eso sí, si le odiara le habría lanzado un rayo o algo

y para mi es Hera la esposa oficial de Zeus, esposa y hermana, por chipiona debe andar


21 de septiembre de 2012, 22:09  
Blogger Folks ha dicho...

OLA

2 de diciembre de 2013, 15:08  

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